PERÚ GRANDE Y PODEROSO
PERÚ GRANDE Y PODEROSO
Por: Germán Calderón Ticse
Andrés Avelino Cáceres es un Símbolo de la Peruanidad. A todos nos representa, civiles y militares, sin ningún distingo, pues encarnó las más puras aspiraciones y los más caros ideales de la Nación. Aspiraciones e ideales que mantienen plena vigencia, porque la patria soñada por Cáceres está aún en construcción.
Se ha dicho con fundamento que varios de los países limítrofes tienen y proclaman un objetivo nacional. Nosotros no diseñamos aún el que sea capaz de convocar el apoyo de todos los peruanos. Pero tenemos sí la figura paradigmática en torno a las cual debieran nuclearse los esfuerzos actuales de toda la familia peruana. El norte que guió la venerable existencia de Cáceres fue el bien del Perú. Y tenemos la certeza de que todos los nacidos en nuestro hermoso y sufrido país, hacen suyo ese noble anhelo de luchar en todo campo y en todo momento por labrar un Perú Libre, Grande y Digno, como lo quiso Cáceres.
Nuestra Identidad Nacional se nutre en una historia milenaria. Sus portentosos logros en los tiempos pretéritos debiera cimentar el orgullo nacional. El territorio andino, con el trabajo, inteligencia y esfuerzo de sus pobladores, fue uno de los cinco escenarios en los que a nivel mundial nació la civilización, hace más de siete milenios, con la domesticación de plantas y animales, y con el adecuado conocimiento y manejo del suelo, del agua y del clima. Aquí se logró la armonía del hombre con la naturaleza y se sucedieron culturas cuyos logros materiales han sido y son reconocidos por propios y extraños.
Epílogo de ese tiempo de progreso con desarrollo autónomo fue la conformación del imperio de los Inkas, conducido por una selecta elite de jefes militares que alcanzó dominio sobre gran parte de la América del Sur, dominio que corrió paralelo a la difusión de una avanzada civilización. Las huestes cuzqueñas, movilizadas hasta más allá del Maule por el sur; hasta el Tucumán y el Gran Chaco por el sur este; hasta la ceja de selva de casi toda la cordillera andina; hasta el río Coca, afluente del Amazonas por el noreste y hasta la frontera colombo ecuatoriana por el norte, llevaron consigo contingentes de población campesina que difundieron por todo ese territorio el legado material y espiritual d quienes crearon aquí, en el corazón de los Andes, una de las más admirables civilizaciones de la historia universal.
Ese esplendor, ese camino de progreso, ese período de gloria, se perdió en el siglo XVI, al instaurarse en nuestro suelo un dominio foráneo, que nos sumió en la dependencia política y económica, causando la desgracia de las grandes mayorías. Tres siglos de dominio colonial terminaron con la gesta independentista en virtud de la cual emergió el Perú Republicano, en 1821, hecho de profundas repercusiones políticas y militares, mas no económicas y sociales. El Estado en el siglo XIX pasó a poder de grupos dominantes que no supieron ser dirigentes, como lo han dicho varios estudiosos de nuestra historia. Aunque hubo intentos de hacer del Perú una Patria Grande, bajo los gobiernos de los mariscales Andrés de Santa Cruz y Ramón Castilla. Se afirma que el primero intentó un proyecto de desarrollo capitalista, que al chocar con los intereses de la burguesía chilena provocó la guerra que acabó con la Confederación. Castilla construyó las bases del progreso y el país pudo pensar en mejores días, pero los gobiernos que le sucedieron, envueltos en una incesante anarquía, vieron el acceso al poder como la captura de un botín, y llevaron al país a la bancarrota que precipitó un segundo desastre ante Chile con la pérdida del rico territorio del guano y del salitre.
El pueblo peruano no fue responsable de tal desgracia. Pese a las derrotas en las campañas marítima, del Sur y de Lima, el noble ideal de defender la heredad nacional hasta el sacrificio, como lo hicieran los de Bolognesi en Arica, se mantuvo incólume, Y los pueblos del Perú, con su efervescencia patriótica, generaron al brillante conductor de sus ideales, Andrés Avelino Cáceres, quien desde un primer momento luchó por La Unidad Nacional, única manera de hacer frente con posibilidades de éxito a la agresión externa. No se pudo lograr la ansiada Unidad Nacional pues el Jefe de La Breña fue incomprendido y hasta traicionado por algunas gente que antepusieron sus intereses económicos a los sagrados intereses de defender a la patria agredida. Pese a tal contrariedad, se plegaron a Cáceres selectos contingentes militares y civiles, soldados, marinos, intelectuales, empresarios, obreros de las minas, en fin, peruanos de diversos estratos sociales cuya mayoría fue el pueblo campesino, hombres y mujeres de la costa y de la sierra que lo reconocieron como el Adalid del Patriotismo.
Con ese apoyo pudo Cáceres desarrollar la memorable Campaña de La Breña, epopeya sin par en los anales republicanos, donde si el destino nos negó el
triunfo en el campo de batalla, el coraje y sacrificio de nuestros héroes nos dio gloria, dignidad y honor. Así lo entendió el pueblo peruano cuando después de la guerra convirtió al Primer Soldado de la República en el Primer Ciudadano de la misma, eligiendo a Cáceres como Presidente Constitucional para emprender el difícil período de la Reconstrucción Nacional. Fue en esos años que el Héroe reafirmó su anhelo de construir una Patria Libre, Grande y Digna. Pero diversos avatares, propios de un período que la historia denomina “La República Aristocrática”, truncaron sus anhelos.
Hoy la Patria vive días cruciales. Los inopinados sucesos de los últimos años han dejado heridas que es preciso cerrar. La Unidad Nacional, el más caro anhelo de Cáceres, es otra vez reclamado por el pueblo, que se esperanza en un tiempo de cambios, con un retorno al pleno imperio de la legalidad y la democracia, con el saneamiento de sus instituciones y con la rediviva esperanza de emprender el definitivo camino que nos conduzca por la senda del honor, la dignidad, el progreso y la grandeza.

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Excelente nota del maestro cantuteño Germán Calderón Ticse. Otras de su autoría y relacionadas con Cáceres pueden verse en:
http://andresavelinocaceres.iespana.es/
Constanza Cáceres | 28-11-2007 - 00:30:04 GMT -5 #
Estimado Dr. Romero Yahuachi: Felicitaciones por consignar estos recuerdos del más grande paradigma del patriotismo y Jefe de La Breña, Andrés Avelino Cáceres. A él lo acompañaron de cerca en La Breña varios médicos, personajes olvidados en la historia oficial. Esperamos que aparte de difundir los temas de su especialidad, publique también los de historia.
Armando Chávez Valenzuela | 28-11-2007 - 00:35:03 GMT -5 #
VIVA EL PERU SIEMPRE GRANDE Y PROSPERA SEÑORES, ME SIENTO ORGULLOSO DE SER PERUANO, DESCENDIENTES DE LOS INCAS .
SOY ADMIRADOR NUMERO UNO DE ANDRES A. CACERES
!!!VIVA EL PERU CARAJO!!!
RD | 08-12-2007 - 15:58:10 GMT -5 #
todos los comenatrios respecto a caceres y su epopeya me parecen excelentes, y como orgulloso peruano rindo un pequeño tributo a este heroe que mora en los corazones de todos los peruanos
abelardo quispe seann | 21-03-2009 - 00:35:04 GMT -5 #