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Categoría: ODONTOLOGIA

26/01/2008 GMT -5

HÁBITOS DE HIGIENE BUCAL Y EL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO DE NIÑOS

maestro @ 22:50

HÁBITOS DE HIGIENE BUCAL Y EL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO DE NIÑOS ENTRE 15 Y 20 MESES DE EDAD
VOLUMEN 45 Nº 2 / 2007

Recibido para arbitraje: 24/05/2006
Aceptado para publicación: 13/06/2006

1. Mairobys Socorro. Od. Profesora Colaboradora. IIORV, Facultad de Odontologia. UCV.
2. Dilia Gómez. Od. Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
3. José Torres. Estadístico. Instructor. IIORV. Facultad de Odontologia. UCV.
4. Ana María Acevedo. Od, MSc. PhD. Profesora Titular. Coordinadora de Investigación. Facultad de Odontologia. UCV.
5. Fátima Rojas-Sánchez. Od. MSD. Profesora Asociada. Jefe Laboratorio de Bioquímica, IIORV, Facultad de Odontología. UCV.

Abstract
Tooth brushing and dentifrice use have been undoubtedly reported by several studies as the primary oral hygiene practices carried out to reduce and control caries development, observing differences among social levels. Objective: The aim of this study was to associate oral hygiene habits with the social levels of children among 15 to 20 months. Methods: One hundred and twelve children were selected from 10 different daycare centers. The criteria of selection included, children among 15 to 20 months, apparently healthy, with a consent form signed by the parent and attending the daycare. Questionnaires assessed tooth-brushing patterns and fluoride dentifrice use considering other possible oral hygiene practices developed at the moment and reporting when these were initiated. A socioeconomic form was also completed for each child. Results: According to Graffar, only 39.3% belonged to the lower social class and the rest of the children (21.4%-39.3%) were classified within the middle and the higher social levels, respectively. The average age of introducing oral hygiene habits was 12.8 months. From the 112 children evaluated, 42 (37.5%) developed any oral hygiene routine, 19.0% of the children's teeth were brushed or cleaned only with water, 76.2% of them used fluoridated dentifrice, and 81.3% of the mothers placed the dentifrice on the toothbrush. Conclusions: The results of this study showed the absence of a significant relationship between parents' socioeconomic status and dental hygiene habits observed in children between 15 to 20 months of age. An important finding was that a high percentage of the children at this age did not show any oral hygiene habit, as well as, mothers played the most important role.

Key words: oral hygiene habits, children, socioeconomic status
Resumen
Numerosos estudios han reportado que el cepillado y el uso de cremas dentales fluoruradas constituyen uno de los principales hábitos de higiene bucal destinados a la disminución y control de la caries dental, cuya práctica podría variar según el estrato socio-económico. Objetivo: El propósito fundamental de éste estudio fue el de asociar la práctica de hábitos de higiene bucal con el estrato social en niños entre 15 y 20 meses. Materiales y métodos: Un total de 112 niños fueron seleccionados de 10 maternales ubicados en la Zona Metropolitana de Caracas. Los criterios de selección fueron: niños entre 15-20 meses, aparentemente sanos, cuyos padres entregaran debidamente firmado el consentimiento informado y que asistieran al maternal con regularidad. Se completo un cuestionario que registraría información acerca de los patrones de cepillado, el uso de cremas dentales fluoruradas y la posible práctica de otros hábitos de higiene bucal. Una encuesta socio-económica según los criterios de Graffar modificado por Méndez Castellano 1986 también fue registrada para cada niño. Resultados: De acuerdo con la encuesta socio-económica solo el 39,3% de los niños pertenecía a los estratos más bajos, el resto de los niños formaba parte de los estratos Alto-medio alto y medio (21,4%-39,3%) respectivamente. El promedio de la edad de inicio de alguna práctica de higiene bucal fue de 12,8 meses. De los 112 niños evaluados solo 42 (37,5%) tenían algún hábito de cuidado bucal, de los cuales solo 32 de ellos usaban cremas dentales fluoruradas que representaba el 76,2%. Por otra parte, el 19,0% se cepillaba solo con agua y 4,8% no incluía el cepillo en la limpieza de sus dientes. El 81,3% de las madres colocaba la crema dental en el cepillo y asistía al niño durante el cepillado. Conclusiones: Los resultados de este estudio indicaron la ausencia de una relación significativa entre la práctica de hábitos de higiene bucal y el nivel socioeconómico de los padres. Cabe mencionar como un hallazgo importante que un alto porcentaje de los niños a estas edades aun no se cepillan y las madres siguen jugando un papel fundamental en las rutinas de cuidado bucal.

Palabras clave: Hábitos higiene bucal, niños, nivel socioeconómico

Introducción
La odontología moderna está orientada a la prevención de las enfermedades más comunes que afectan a la cavidad bucal y desde el punto de vista preventivo, las acciones llevadas a cabo en infantes tendrá un efecto de por vida (1) por lo tanto, la mayoría de los estudios han sugerido la práctica de hábitos de higiene bucal para la preservación de la salud bucal desde los primeros años de vida, tomando en cuenta que la supervisión y asistencia de los padres durante la práctica del hábito posee gran relevancia. (2, 3, 4,5)

A nivel mundial, la disminución de la prevalencia de caries dental en la actualidad se ha debido a la amplia exposición a diversas fuentes de fluoruro entre las cuales podemos mencionar, los alimentos, las bebidas y las cremas dentales (4, 6, 7, 8,9) y no simplemente a la remoción mecánica de la placa utilizando el cepillo dental, técnica empleada para la prevención de la caries dental en infantes. (10) Tinanoff y col.4 sugieren que el cepillado regular debería promoverse como un método para distribuir el fluoruro, aunque cabe mencionar que el uso de cremas dentales fluoruradas en niños menores de 2 años sigue siendo un tema de gran controversia. (11,12) Entre otros hábitos de higiene bucal, se ha reportado que la cavidad bucal de los niños debe limpiarse antes de que erupcione el primer diente, la frecuencia del cepillado sugerido es de dos veces al día, utilizar el equivalente del tamaño de una arveja de crema dental fluorurada, asistir al niño durante la práctica del hábito y no administrarle suplementos fluorurados antes de los 6 meses. (13) Algunos estudios han expuesto que la higiene bucal es sinónimo no solo de la frecuencia del cepillado sino, también de la efectividad del mismo.(14) Ismael (15), expone que han sido pocos los estudios que han evaluado los patrones de hábitos de higiene bucal en niños a temprana edad. A pesar de esto, se ha reportado la existencia de cierta relación entre la práctica de hábitos de higiene bucal con fines preventivos, la edad y el estrato socio-económico. (10,16)

El propósito fundamental de este estudio fue asociar los hábitos de higiene bucal y el estrato social en niños entre 15 y 20 meses de edad del Área Metropolitana de Caracas.

Materiales y métodos
Población y muestra:
Se realizó un estudio transversal y se consideró como universo la población infantil de los maternales inscritos en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y de la Fundación del Niño, del Área Metropolitana de Caracas. Previo a la selección del maternal, se le solicitó al Ministerio y a la Fundación el listado de maternales adscritos a ambas instituciones. Se solicitó a los directivos por escrito la aprobación que nos permitiera llevar a cabo la investigación en cada una de las instituciones seleccionadas, así como, una carta dirigida a las autoridades del maternal con el fin de que autorizara la realización de la investigación.

La selección de los maternales fue realizada a conveniencia por la dificultad de encontrar niños en las edades establecidas. Luego de seleccionado el maternal, se informó al director(a) sobre el objetivo del estudio y posterior a su aprobación se le solicitó la matrícula de los niños que cumplían con el rango de edad preestablecido para la investigación de 15-20 meses y su colaboración para contactar a los padres de éstos.

Posterior a la aprobación del Director(a) se fijó una reunión con los padres para informarlos sobre los objetivos del estudio y luego de obtener la aceptación se les pidió la autorización para que sus hijos participaran en el mismo. A los padres se les entregó un consentimiento informado escrito el cual debían leer, entender, firmar y entregar. Conjuntamente con el consentimiento informado se registró información en un cuestionario en relación a datos sobre la edad, el género, el lugar de nacimiento y los hábitos relacionados con la higiene bucal de sus hijos. La información sobre los aspectos socioeconómicos se obtuvo utilizando un cuestionario estructurado basado en los criterios de Graffar, modificado por Méndez Castellano (17), el cual consideró 4 indicadores para determinar el estrato social: profesión del jefe de familia, nivel de instrucción de la madre, principal fuente de ingreso de la familia y condiciones de alojamiento.

El total de maternales seleccionados para el estudio fue de 10, de las cuales seis estaban adscritos a la fundación, tres al ministerio y uno a la Alcaldía de Sucre y se identificaron ocho públicas y dos privadas. Los criterios para seleccionar a los niños fueron: edades entre 15 y 20 meses, aparentemente sanos, que asistieran regularmente al maternal y que los padres aceptaran y firmaran el consentimiento informado quedando la muestra conformada por 112 niños con edades comprendidas entre 15 y 20 meses de edad.

Análisis estadístico
Teniendo en cuenta el tamaño de la muestra, el tipo de variable, la expresión y ocurrencia de los resultados, se seleccionó como prueba estadística para evaluar el objeto de estudio el estadístico Chi-Cuadrado X². El valor del estadístico Chi-Cuadrado X² con dos grados de libertad se obtuvo un p-valor asociado al estadístico de contraste (p=0,077), es mayor que el nivel de significación fijado, p>0,05, en consecuencia se decide aceptar la hipótesis nula de que son independientes las variables en estudio.

Resultados
En la Tabla 1 se ilustra la distribución de la población según el género. Como podemos observar, la población seleccionada estuvo conformada por 112 niños de los cuales, 62 (55,4%) eran del género masculino y 50 (44,6%) del género femenino distribuidos entre los diferentes maternales adscritos a la Fundación, el Ministerio y la Alcaldía. El mayor número de niños evaluados provienen de maternales adscritos a la Fundación del Niño (63). En cuanto al peso promedio de los niños fue de 11,4±1,0 kg.

La ubicación de los niños que practican o no hábitos de higiene bucal de acuerdo al estrato social se muestran en la Tabla 2. Para efectos del estudio se combinó el nivel alto con medio-alto y el medio bajo con el bajo. Del total de 112 niños, el 21,4% se ubicó en el estrato Alto-Medio Alto, y en los niveles Medio y Medio-bajo se identificaron porcentaje similares de niños (39,3%). Al evaluar los hábitos de higiene bucal, porcentajes similares de niños reportaron practicar o no hábitos de higiene bucal (50%).

Es importante resaltar que el 78,6% de la población evaluada pertenece a los niveles medio y medio-bajo bajo. De esta población, el 51,8% reportaron no practicar hábitos de higiene bucal a diferencia del 26,8% que si reportó practicar algún hábito de higiene bucal. El 29,5% de los niños que no practicaban hábitos de higiene bucal pertenecían al estrato medio, medio-bajo a diferencia del 9,8% de ese mismo estrato que si lo realizaba algún tipo de hábito.

En la Tabla 3 podemos observar el número, porcentaje y género de los niños que practican algún hábito de higiene bucal; mencionando de igual manera la frecuencia, el momento del día, quien asiste al niño durante la práctica y si alguna vez ha asistido al odontólogo. De los 112 niños evaluados, el 62,5% (70) de los padres reportaron no practicar hábitos de higiene bucal en sus hijos, contra 37,5% de los padres (42) que sí practicaban algún tipo de hábito. Con relación a la frecuencia del hábito, los resultados demostraron que de los 42 niños sobre quienes si se practicaba alguna rutina de higiene bucal, 40 (95%) de ellos lo realizaban < 2 veces diarias y en solo 2 niños (5%) la frecuencia de cepillado fue mayor a 2 veces diarias.

Con relación al momento del día, 15 padres (35,7%) reportaron cepillar o limpiar en la mañana y 14 (33,3%) en la noche, 11 padres (26,2%) indicaron realizarlo en otro momento y solo 2 padres (4,8%) después de cada comida. De los 42 niños sobre quienes se practicaba algún hábito, en 34 de ellos (81,0%) era la madre quién realizaba el cepillado y solamente 1 niño, lo que corresponde al 2,4% fue cepillado por el padre. La edad del niño en la cual los padres iniciaron hábitos de cepillado fue de 12,8±2,6 meses. El porcentaje de niños que fue asistido por la madre en las prácticas de higiene bucal fue significativamente mayor (81,0%) al compararlos con el número de niños asistidos por el padre (2,4%), ambos padres (14,3%) y por el mismo niño (2,4%). El 98,2% de los padres reportó no haber llevado al niño al odontólogo.

Los datos relacionados con el número, los porcentajes, la frecuencia, el momento del cepillado, quien cepilla y la cantidad de crema dental reportada que es colocada en el cepillo de los niños se presentan en la Tabla 4, al igual que la edad de inicio de la práctica del hábito. De los 42 niños cuyos padres reportaron que realizaban algún hábito de higiene bucal, 32 (76,2%) de ellos acostumbraban a cepillarlos con cremas dentales fluoruradas.

En cuanto a la frecuencia del cepillado el 93,8% suelen cepillarlos <2 veces al día mientras que el 6,2% reportó realizarlo >2 veces. El 40,7% de los padres reportaron cepillar a los niños en la mañana, el 3,1% después de cada comida y el 28,1% lo hace durante la noche y en otro momento. Las madres juegan un papel importante en el cepillado de los niños (81,3%) a diferencia de los padres (3,1%) y el mayor porcentaje de la cantidad de crema dental colocada sobre el cepillo corresponde a la cantidad recomendada por los profesionales de la odontología y que se corresponde al tamaño de una arveja (47,0%). Por último, el promedio de edad de inicio del cepillado dental fue de 12,4 meses.

La tabla 5 resume el número y porcentaje de niños sobre quienes se practica alguna rutina de higiene bucal que no incluye el cepillado con crema dental. Como podemos observar 8 (19,0%) de los 42 niños solo los cepillaban con agua o con agua y sal con una frecuencia de <2 veces al día. En cuanto al momento del día que reportaron el hábito, el 50% lo realizaba en la noche, el 12,5% en la mañana, 12,5% después de cada comida y 25,5% en otro momento. Igualmente que el cepillado realizado con crema dental, la madre realiza mayormente esta actividad (87,5%). Además del cepillado con crema dental o con agua y agua y sal, 2 padres reportaron realizarlos con toallas con una frecuencia de 100% <2 veces, 1 de las madres reportó realizar la limpieza en la mañana y otra en la noche.

Discusión
Son muy pocos los estudios realizados en Venezuela cuyo objetivo haya sido evaluar hábitos de higiene bucal y su relación con el estrato socio-económico en niños menores de 2 años. (18,19,20)

En esta investigación, debido a la complejidad que surgió para localizar niños en el rango de edad establecida por el criterio de inclusión (15-20 meses), la muestra fue seleccionada de instituciones del estado y a conveniencia, por lo que el mayor porcentaje de los niños estaban ubicados en los estratos medio y bajo. Tabla 2 Es importante resaltar que este no es un estudio nacional por lo que no podemos inferir que este es el comportamiento en el país, sino que es una población "sui generis" cuyo comportamiento corresponde a la población evaluada.

No se determinaron diferencias estadísticamente significativas cuando se compararon los datos relacionados con la presencia del hábito y el nivel socioeconómico (p>0,05). Una de las posibles explicaciones para la ausencia de relación entre las variables mencionadas pudiera ser la edad de los niños periodo durante el cual la madre está iniciando sus primeras incursiones de enseñanza de los hábitos de higiene bucal.

Otra posible explicación para la ausencia de diferencias pudiera ser los criterios utilizados para ubicar al niño en el nivel socioeconómico. El criterio utilizado para ubicar a los niños fueron los reportados por Graffar, modificado por Méndez Castellano (17) ampliamente utilizado por el Proyecto Venezuela en su estudio nacional; sin embargo, este considera 4 indicadores para determinar el estrato social: profesión del jefe de familia, nivel de instrucción de la madre, principal fuente de ingreso de la familia y condiciones de alojamiento los cuales pudieran enmascarar la presencia de diferencias significativas ya que se han reportados estudios donde existe una alta correlación entre el nivel educativo de la madre y la presencia de hábitos de higiene bucal en niños de estas edades.

Los resultados nos permitieron detectar que en el estrato más bajo de nuestra clasificación, un mayor número de niños aún no practicaba algún hábito de cuidado bucal, a diferencia del estrato medio que sí reportaba practicarlo. Estos resultados coinciden con los publicados por Franco y col.(21), quienes indicaron un inicio más temprano en la práctica de hábitos en el estrato; estos resultados fueron corroborados por Hinds y Gregory (22), en Inglaterra, quienes publicaron una asociación similar en su estudio en niños de 18 meses de edad.

La edad promedio de inicio de alguna rutina de higiene bucal de los niños evaluados en nuestro estudio fue de 12,8±2,6 meses, pero solo un pequeño porcentaje de los 112 niños practicaban hábitos de cuidado bucal (37,5%), lo que pudiera deberse a la resistencia del niño al cepillado a esta edad, al nivel educativo de la madre reportado en la encuesta y a la poca importancia que le dan los padres a la salud bucal de sus niños, hecho que se refleja en los datos obtenidos, donde solo el 1,8% de los padres afirmó haber llevado al niño al odontólogo. Suzuki (23), revela de igual manera que la actitud de los niños menores de tres años en cuanto al hábito del cepillado dental es negativa y son pocos cooperativos durante la práctica.

Resultados de nuestro estudio indicaron que entre los distintos hábitos que fueron reportados, el cepillado dental utilizando cremas dentales constituyó el más practicado por los padres (76,2%) en comparación con otros hábitos tales como cepillado con agua y limpieza dental con toallas (23,8%). Por otra parte, el 47,0% de las respuestas relacionadas con la cantidad de crema dental colocada correspondió al tamaño de una arveja (Tabla 4). Esta decisión fue tomada por iniciativa propia de la madre en un 84,3% de las veces y las madres reportaran tres razones por las que debían colocar esta cantidad, la de economizar la crema dental, el tamaño del cepillo que al ser infantil impedía colocar mas crema dental y evitar que el niño se tragara la crema dental. Resultados reportados por el Instituto de Estadística de Québec, indicaron que aproximadamente el 45% de los niños a los 17 meses de edad usaban crema dental y el 43% colocaba la cantidad de crema dental que corresponde al tamaño de una arveja.

Es importante resaltar, que en cuanto a la frecuencia del cepillado el 93,8% de los niños suele hacerlo menos de 2 veces al día, frecuencia confirmada por el estudio de Franco 19, el cual observó que un 93,5% de los niños se cepillaba con la misma frecuencia.

En términos del momento del cepillado y quien asiste al niño durante la práctica de hábitos de higiene bucal, indudablemente es la madre quien supervisa al niño y lo ayuda (81,3%), lo que da a entender que son las más preocupadas en lo que concierne a la salud general del bebé y de la salud bucal en particular, característica que fue observada también en el estudio de Franco (19), donde las madres asistían al niño la mayor parte de las veces. También debemos hacer énfasis en que, el momento del día comúnmente reportado para la práctica del cepillado dental usando cremas dentales fue la mañana (35,8%) y para el momento en que se práctica algún otro hábito de cuidado bucal predominaron las horas de la noche (50%) patrón que no podemos explicar basándonos en los resultados obtenidos.

Existen diferencias numéricas en cuanto a la práctica de hábitos de higiene bucal al establecer comparaciones entre los niños con los más altos y los más bajos estratos sociales. Un gran porcentaje de los niños a estas edades aun no se cepillan y las madres siguen jugando un papel fundamental en las rutinas de cuidado bucal.
Tabla 1
Distribución de la población según el género

Tabla 2
Asociación entre la higiene bucal y el estrato
socio-económico de los niños evaluados

Tabla 3
Número y porcentaje de los niños que practican algún hábito de
higiene bucal, frecuencia, momento del día, quien asiste
al niño durante la práctica y asistencia al odontólogo

Tabla 4
Número y porcentaje de niños que se cepillan con crema dental, frecuencia,
momento del cepillado, quien cepilla al niño y
cantidad de crema colocada en el cepillo

Tabla 5
Número y porcentaje de niños que practican alguna rutina
de higiene bucal que no incluye cremas dentales fluoruradas

Reconocimientos
Los autores de este estudio desean agradecer al Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico por el financiamiento parcial de este estudio (PG 10-30-5239-2005). Igualmente, agradecemos a la empresa Colgate-Palmolive por el financiamiento parcial de este proyecto. Finalmente, y por eso no los menos importantes, deseamos agradecer muy profundamente a los niños, padres y personal administrativo de los maternales y guarderías; así como al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Fundación del Niño y Alcaldía de Sucre por su colaboración sin la cual no hubiese sido posible la realización de esta investigación.

Recomendaciones
Como primera recomendación los autores sugieren la necesidad de realizar un estudio con un mayor número de niños, con el objeto de comprobar si los hábitos identificados en este estudio se corresponden con los hábitos practicados por los niños venezolanos de estas edades. La segunda y ultima recomendación es realizar estudio longitudinales para evaluar la presencia de hábitos y su asociación e influencia en la aparición de la caries dental y como contribuye el estrato socio-económico en la salud bucal.

Referencias

1. Pinkham,JR. Odontologia Pediátrica. Tercera Edición. México. Editorial Mc Graw Hill. 2001.

2. Karjalainen, S., A. L. Eriksson, M. Ruokola and A. Toivonen (1994). "Caries development after substitution of supervised fluoride rinses and toothbrushings by unsupervised use of fluoride toothpaste", Community Dentistry and Oral Epidemiology, Vol. 22, p. 421-424, cited in Ismael (1998), opus cit.

3. Unkel J, Fenton S.J, Hobbs G, Frere C. Tooth brushing ability related to age. J of Dentistry for Children 1995; (5) 346-348.

4. Tinanoff, N., and J. M. Douglass. "Clinical decision-making for caries management in primary teeth", Journal of Dental Education 2001; Vol. 65, No. 10, p. 1133-1142.

5. Franzman MR, Levy SM, Warren JJ, Broffitt B. Tooth brushing and dentifrice use among children ages 6 to 60 months. Pediatric Dentistry 2004; 26(1):87-92

6. Marthaler T, Steiner M, Menghhini G, Band A. Caries prevalence in Switzerland. Int Dent Journal 1994; 44: 391-01

7. Spencer A, Michael G, Slade G and Brenan D. Caries prevalence in Australia. Int. Dental Journal 1994; 44:415-23

8. Horowitz, Herschel S. National health service corps educational program for clinical and community issues in primary care.1999

9. Burt B. Trends in caries prevalence in north american children. Int Dental Journal 1994; 44:403-13.

10. Reisine, Susan T. Socioeconomic Status and selected behavioral determinants as risk factors for Dental Caries. Journal of Dental Education.2001; Vol 65 No 10: 1009-1016.

11. Doré, N., and D. Le Hénaff. From Tiny Tot to Toddler: A Practical Guide to Baby Care, Québec, Institut national de santé publique du Québec 2001, 432 p.

12. SCCNFP. Opinion of the scientific committee on cosmetic products and non-food products intended for consumers concerning the safety of fluorine compounds in oral hygiene products for children under the age of 6 years adopted by the during the 24th plenary meeting of 24-25 June 2003.

13. Canadian Dental Association (CDA). Canadian Dental Association Website, Your Dental Health, Children's Teeth (http://www.cda-adc.ca). [consulta: 16 de mayo 2006]

14. Québec Institute of Statistics. Québec longitudinal study of child development) from birth to 29 months. Parental Behaviors Related to Children's Dental Health. 1998-2002, Volume 2, Number 6.

15. Ismail, A. I. "Prevention of early childhood caries", Community Dentistry and Oral Epidemiology 1998. Vol. 26, Supplement 1, p. 49-61.

16. Al-Otaibi M, Angmar-Mansson B. Oral hygiene habits and oral health awareness among urban Saudi Arabians. Oral Health Prev. Dent. 2004; 2(4):389-96

17. Méndez Castellano H, de Méndez MC. Estratificación social y biología humana. Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría 1986; 49(46):93-102.

18. Zambrano de Cevallos OR., Navas Perozo RM, Hernández Vicuña N, Rivera Velásquez LE, Morón Borjas AV, Rojas Morales TT. Caries Dental en niños preescolares, Su relación con el estrato social y los cuidados de salud bucal. Rev. Ven. Inv. Odont. 2000, (1): 16-21

19. Ayala, O. Desnutrición y Caries Dental en niños en edad preescolar. 2003. Trabajo de Ascenso.

20. Franco, H. Ingesta Total de Fluoruro en Niños de 15-72 meses de edad. Maracay Estado Aragua. 2000, Tesis para Especialización en Odontología Integral del Niño.

21. Franco AM, Martignon S, Saldarriaga A, González MC, Luna LM, Ocampo A, Arbeláez MI, Villa A. Ingesta de Fluor en niños de 2 y 4 años en cuatro ciudades colombianas. 2003

22. Hinds, K., and J. R. Gregory. "National diet and nutrition survey: Children aged 1½ to 4½ years", Report of the Dental Survey, London, 1995, HMSO, Vol. 2.

23. Suzuki Y. Process of the tooth brushing habit formation in children. Period of the start and present circumstances classified by age. Aichi Gakuin Daigaku Shigakkai Shi. 1990 Jun;28(2):639-61.

LACTANCIA MATERNA Y MALOCLUSIONES DENTALES EN PREESCOLARES DE LA GRAN CARACAS

maestro @ 22:45

LACTANCIA MATERNA Y MALOCLUSIONES DENTALES EN PREESCOLARES DE LA GRAN CARACAS
VOLUMEN 45 Nº 2 / 2007

Recibido para arbitraje: 02/08/2005
Aceptado para publicación: 02/11/2005

1. Blanco-Cedres Lucila. Doctora en Salud Pública. Profesora Titular de la UCV, Facultad de Medicina /
2. Guerra María E. Especialista en odontología infantil. Profesora Agregado de la UCV, Facultad de Odontología /
3. Rodríguez Sebastián. Estudiante de 5to año de Odontología, la UCV. Pasante del IVIC. Mención Honorífica a la Investigación, Sociedad Venezolana de Odontopediatría, 2005.
RESUMEN
El objetivo del presente trabajo es establecer la relación entre el período de lactancia materna y la presencia de maloclusiones dentales, a partir de un estudio transversal en una muestra de 226 niños preescolares de la Gran Caracas. Las mediciones odontológicas fueron realizadas por un odontólogo previo entrenamiento y calibración. El análisis estadístico se basó en la prueba chi-cuadrado y el modelo de regresión logística. Los resultados muestran que más de la mitad (58%) de los niños fueron lactados por 6 meses o más. Así mismo, los niños lactados por un período menor de 6 meses presentaron de 3 a 15 veces el riesgo de presentar malocluciones dentales al compararlos con los niños lactados por 6 meses o más. Como conclusión se plantea que la alimentación al seno materno por 6 meses o más constituye un factor de protección de las maloclusiones dentales.

Palabras Claves: Amamantamiento, tipo de perfil, tipo de oclusión.

ABSTRACT
The objective of the present investigation was to establish the relationship between breastfeeding and the presence of dental malocclusions. A transversal investigation was carried out based on a sample of 226 from the Gran Caracas. A dentist of the department of Pediatric Dentistry of the UCV, previous training and calibration conducted the observations and dental measurements. The statistical analyses were based on the chi-square distribution and the logistic regression model. More than half of the children were breastfed for 6 months or more (58%). The relative risks for children breastfed for a period of lees than 6 months compared with the children breastfed for 6 months or more fluctuated between 3 and 15 for the presence of dental malocclusions. Breastfeeding for 6 months or more prevents dentomaxillofacial anomalies.

Key words: Breastfeeding, type of profile, type of occlusion.

INTRODUCCIÓN
En marzo 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (U.N.I.C.E.F) presentaron la "Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño", destacando a la lactancia materna como fundamental para la supervivencia infantil (1). Es indudable que el amamantamiento es la medida más eficaz y menos costosa para evitar la desnutrición y las enfermedades infecciosas durante los primeros meses de vida. Por otra parte, estudios odontológicos realizados en la última década tienden a indicar que la falta de la lactancia materna o un período corto de ésta se asocia con la presencia de maloclusiones dentales (2-6).

Al nacimiento la respiración es el primer estimulo funcional, siendo el amamantamiento el segundo. Durante este último, el complejo movimiento muscular que el niño debe efectuar con la mandíbula y lengua predominan sobre los otros huesos y músculos cráneo-faciales, contribuyendo éstos estímulos primarios al buen desarrollo de los maxilares. El amamantamiento favorece al maxilar inferior para avanzar de su posición distal con respecto al superior a una posición mesial. Es el llamado primer avance fisiológico de la oclusión (3). De esta manera, se evitan retrognatismo mandibulares y se obtiene mejor relación entre el maxilar y la mandíbula. Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales en el acto de lactar disminuye el 50% de cada uno de los indicadores de maloclusiones dentarías (resalte, apiñamiento, mordida cruzada posterior, mordida abierta, distoclusión, rotaciones dentarías) (4-9).

Dada la importancia de favorecer el crecimiento y desarrollo estomatognático y por ende, prevenir las anormalidades dento-maxilofaciales se realiza una investigación en una población de niños de la Gran Caracas, a fin de dar a conocer la repercusión de la lactancia materna en la prevención de maloclusiones dentales.

MATERIALES Y MÉTODOS
La presente investigación es un diseño transversal de la población de niños de 3 a 6 años de edad en preescolares de la Gran Caracas. La muestra corresponde a niños seleccionados aleatoriamente de un listado de preescolares inscritos en el Ministerio de Educación y Deportes en el período escolar 2004-2005.

El tamaño de la muestra se estimó considerando el estadístico: "porcentaje de niños amamantados por 6 meses o menos que presentan hábitos orales viciosos de succión y deglución, el cual según hallazgos de un estudio realizado en niños preescolares de Caracas 7 se estimó en 64,2%. De allí que, para una estimación con un error máximo admisible de 0,79%, y un error de tipo I del 5%, se estimó una muestra de aproximadamente 220niños. La muestra definitiva estuvo conformada por 226 niños; 112 niñas y 114 varones. 11,5% de 3 años de edad, 25,2% de 4 años, 34,1% de 5 años y 29,2 de 6 años.

La observación y medición odontológica la realizó un docente especialista en odontología infantil de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), previo entrenamiento y calibración por medio de técnicas ortopédicas funcionales y ortodoncicas.

Para la recolección de datos se utilizó un instrumento adaptado de la historia clínica de la Cátedra de Odontología Pediátrica de la UCV, éste fue sometido a prueba para su posterior ajuste.

Para la recolección de información se reunió a los padres y representantes de los niños seleccionados, explicándoles las técnicas de observación y medición odontológica. Aquellos niños cuyos padres y representantes accedieron voluntariamente a participar fueron examinados.

A todos lo niños se les realizó un examen odontológico, para recolectar componentes clínicos relacionados con el desarrollo de los maxilares. Además, se les tomo impresiones dentales de ambos maxilares con hidrocoloide irreversible, con el fin de elaborar modelos de yeso piedra, para tomar medidas del paladar en sentido transversal, longitudinal y su profundidad. También se observó el tamaño, la forma de la arcada y la alineación dentaría. En cuanto a la relación intermaxilar, se tomó en cuenta la relación molar de acuerdo a la edad. Así mismo, se tomaron fotografías de frente y perfil con el fin de obtener información sobre tipo de perfil y simetría facial. Se consideraron dos tipos de perfil: perfil convexo: presencia de un overjet mayor de 10mm; y perfil normal para la edad.

En el análisis estadístico de la información se utilizó la prueba Chi-cuadrado, así como el modelo de regresión logística; utilizando para ello el paquete estadístico SPSS 10 (10).

RESULTADOS
El 91,6% de los niños recibieron lactancia materna por algún período de tiempo; con los 58% amamantados por 6 meses o más; observándose una mediana de tiempo de lactancia de 6 meses. El 54,2% de las niñas fueron lactadas por 6 meses o más; un menor porcentaje de varones fueron amamantados por este tiempo (45,8%). Sin embrago, estas diferencias no alcanzaron significación estadística.

La tabla 1 presenta la clasificación de los parámetros odontológicos según el período de amamantamiento. Sistemáticamente se presenta una asociación significativa entre lactar por 6 meses o más y un perfil normal para la edad, paladar con características normales para la edad, normoclusión y mordida anterior normal.

Tabla 1
Variables odontológicas según período de lactancia materna

Riesgos relativos multivariantes para las maloclusiones dentales controlando por edad y presencia de hábitos orales viciosos, obtenidos a través del modelo de regresión logística se muestran en la tabla 2. El impacto del tiempo de lactancia sobre cada uno de ellos fue altamente significativo. Los lactados 6 meses o menos muestran 15 veces el riesgo de distoclusión, 4 veces el riesgo de exhibir paladar profundo, 3 veces el riesgo desarrollar una mordida anterior abierta y 3 veces el riesgo de presentar perfil convexo, cuando se comparan con los lactados por 6 meses o más.

Tabla 2
Modelo de regresión logística: riesgos relativos multivariantes
para variables odontológicas

DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos indican la existencia de una fuerte asociación entre un período de amamantamiento menor de 6 meses y la presencia de un perfil convexo, mordida abierta, distoclusión y paladar profundo. Exhibiendo los lactados por menos de 6 meses entre 3 y 15 veces mayor riesgo, ajustados por la edad y la presencia de hábitos orales viciosos, de presentar maloclusiones dentales cuando se comparan con los lactados por 6 meses o más. Siendo la distoclución la anomalía con el riesgo más alto.

Diversos estudios realizados en niños urbanos muestran que la distoclusión y el perfil convexo guardan asociación con el período de lactancia menor de seis meses (7-9). El amamantamiento le suministra al bebe la maduración y organización de los músculos para una óptima maduración neural en la ejecución de la función masticatoria; cuando ésta es deficiente, los músculos pterigoideos externos, que son los propulsores mandibulares, actúan muy poco, manteniendo a la mandíbula en posición distal. Los orbiculares permanecen abiertos y débiles durante la alimentación a biberón y perderán su tono muscular, trayendo como resultado que la boca esté abierta y la mandíbula se desplace hacia atrás. La alimentación a biberón contiene los movimientos fisiológicos mandibulares de mesialización, los cuales deben efectuarse a partir del nacimiento; fuerzan la mandíbula hacia la faringe y esta presión anormal acompañará el correspondiente cambio articular temporo mandibular6. La distoclusión es el producto de varios factores, herencia y estímulos ambientales, donde uno de los más inmediatos es la posición fisiológica distal de la mandíbula al nacer, que puede mantenerse durante todo el período de dentición temporal y permanente. Los factores son: hábitos viciosos, como succión del pulgar, inhibición del crecimiento del mandibular, actividad masticatoria insuficiente, respiración bucal, postura incorrecta durante el sueño y, alteraciones del desarrollo en el arco de la mandíbula sin dejar de destacar los factores genéticos (6).

Hallazgos de otras investigaciones indican una relación entre la mordida abierta y el período de lactancia materna (7-9). La mordida abierta es ocasionada por diversos factores, uno de los ellos es la interposición de la lengua entre ambas arcadas en el momento de tragar por persistencia de la deglución infantil o por el hábito nocivo de succión del dedo u otro objeto. El objeto interpuesto entre ambas arcadas, rompe el equilibrio dentario y bucal normal, produciendo presiones contrarias a las fisiológicas que anulan el mecanismo normal y natural, y cuya continuidad trae como consecuencia la deformación cráneo-facial (9). La deglución atípica por interposición lingual o labial se presenta en niños lactados por un período menor de seis meses (7-9). La misma se considera como una persistencia de la deglución infantil, por falta o ausencia de amamantamiento, lo cual no permite la maduración normal de la función y trae como resultado la incorrecta postura de los órganos bucales, ocasionada por la alimentación a biberón. El orbicular de los labios es el único músculo que cierra la boca en su posición anterior, manteniendo la curva de la arcada dentaría y sostiene las fuerzas internas bucales. Al permanecer los labios separados por una tetina o chupa más gruesa, dura y larga que el pezón materno, su tono muscular reduce y rompe el equilibrio linguo-vestibular, predisponiendo el espacio bucal anterior a permanecer abierto (11).

El paladar profundo ha sido objeto de varias investigaciones, por ser un rasgo común en pacientes que presentan trastornos funcionales, tales como respiración bucal y deglución atípica. Carlos Guardo (1981) plantea que: "La presión lateral de los tejidos y masas musculares, va generando en los huesos jóvenes, una disminución de diámetros transversales y atresias, que acompaña también a bóvedas palatinas estrechas y altas, comúnmente llamadas ojivales" (12). Esto se debe a que la boca está en relación directa con funciones tales como la respiración, amamantamiento, succión, deglución y masticación; por otra parte la boca está rodeada por poderosos grupos musculares que juegan un papel importante en el desarrollo del macizo craneofacial y en el funcionamiento armónico del aparato bucal, de allí que las alteraciones funcionales perturban la morfología de los maxilares. La presente investigación mostró asociación entre la presencia de paladar profundo y un período de lactancia materno menor que 6 meses independiente de factores como la edad del niño, sexo y la presencia de hábitos orales viciosos. Hallazgos similares se han reportado en la literatura, aunque sin el control de factores asociados (7-9).

Los resultados de la presente investigación contribuyen a precisar con más detalle la relación entre el período de amamantamiento y las variables asociadas con la prevención de patologías en el desarrollo de los maxilares, en una población de preescolares de la Gran Caracas. Es indiscutible que la lactancia materna es la medida más eficiente y menos costosa para evitar enfermedades infecciosas y desnutrición durante los primeros meses de vida. En este sentido, la OMS y la U.N.I.C.E.F en marzo de 2004, presentaron la "Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño", la cual se establece como un plan de importancia inestimable para que los gobiernos fomenten los entornos que estimulen a las mujeres a adoptar decisiones informales acerca de la alimentación de sus hijos1. En la República Bolivariana de Venezuela, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social en la Resolución Nº 444, Gaceta Oficial Nº 38032 del 28 de septiembre de 2004, estableció la protección, promoción, apoyo e impulso en todos los establecimientos de Salud la política y práctica de la lactancia materna. Desde el punto de vista estomatológico, el cumplimiento de esta estrategia y resolución contribuirá al estímulo de la maduración de las funciones del aparato bucal en la prevención de las maloclusiones dentales, las cuales ocupan los primeros lugares de los problemas de salud en Venezuela 8. En conclusión, la lactancia materna por un período de 6 meses o más previene las maloclusiones dentales.

AGRADECIMIENTO
Esta investigación fue financiada en su totalidad por el Consejo de Desarrollo, Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela. CDCH: No 09-11-4881-2001.

REFERENCIAS

1. OMS. Estrategia Mundial: La lactancia materna fundamental para la supervivencia infantil. Disponible en: www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr19/es [marzo, 2004]

2. Widmalm SE, Christiansen RL, Gunn SM. (1995) Oral parafunctions and temporomandibular disorder risk factors in children. Cranio; 13:242-246.

3. Planas P. (1987) Rehabilitación neuroclusal. Capitulo VIII en Salvat Editores S.A.(ed); 2da. ed.; Barcelona , España.

4. Stefanelli A. (1987) Amamantamiento. Guía de estudio. Hospital Militar Carlos Arvelo. Caracas, Venezuela.

5. Carrero de Hohn B. (1969) Ortodoncia funcional de los maxilares. Guías de Estudio. Curso de Ortopedia Funcional de los maxilares. Colegio de Odontólogos Metropolitanos. Caracas, Venezuela.

6. Haulp K. (1969) Ortopedia funcional de los maxilares. Capitulo II y VI. Editorial Mundi. Buenos Aires, Venezuela.

7. Blanco L, Guerra M, Mujica C. (1999) Relación entre el amamantamiento, el tipo de perfil, oclusión y hábitos viciosos en preescolares. Arch Venez de Pueri Pediatr; 62:138-143.

8. Guerra M. (1995) Influencia del amamantamiento en el crecimiento de los maxilares. An Venez Nutr; 8:21-25.

9. López Y, Arias M, Zelenenko O. (1999) Lactancia materna en la prevención de anomalías dentomaxilofaciales. Rev Cubana Ortop; 14(1):32-38.

10. Statistical Package for the Social Science. (2001) Postgrado en Estadística y Actuariado. Comisión de Estudios de Postgrado. FACES. Universidad Central de Venezuela. Caracas, Venezuela.

11. Guerra M. (1993) Amamantamiento. Vzla Odontológica; 58: 23-29.

12. Guardo A, Guardo C. (1981) Ortodoncia. Capítulo III. Editorial Mundi. Buenos Aires, Argentina.

01/06/2007 GMT -5

CELULAS MADRES EN ODONTOLOGÍA

maestro @ 16:58

Son células que poseen la capacidad de autorenovarse en forma ilimitada y pueden dar origen a diferentes tipos celulares. Este tipo de células pueden hallarse en el embrión o en tejidos adultos.

Los tejidos adultos como la médula ósea, la pulpa dental, el ligamento periodontal, el tejido adiposo, el cerebro, el corazón y los músculos, contienen células madre. Sin embargo el contenido de SC varía de un tejido a otro. Las SC embrionarias (SCE) humanas pueden ser aisladas a partir de fetos en estadíos tempranos (etapa de blastocito, fase celular interna) y se pueden diferenciar in Vitro, en varios tipos celulares, incluyendo células hematopoyéticas, miocitos cardíacos y esqueléticos, y adipocitos.

Actualmente las fuentes más usadas para extraer céluals madre de tejidos adultos son las células madre mesenquimales (MSC) humanas, que están presentes en el estroma de la médula ósea, constituyendo una población totalmente diferente de las células madre hematopoyéticas, y su papel es contribuir a la regeneración de los tejidos mesenquimáticos (hueso, cartílago, músculo, ligamento, tendón, tejido adiposo y estroma). Se ha podido aislar, cultivar y diferenciar MSC humanas, con rasgos típicos de osteocitos, condrocitos o adipocitos, respectivamente.

A pesar de las investigaciones realizadas in Vitro, en animales de experimentación y en humanos, la terapia de células madre para la recuperación de tejidos, aún presenta muchos interrogantes. Entre ellos: ¿cuál es la fuente ideal de células madre?, ¿Es benéfico transplantar células madre con algún grado de diferenciación? ¿Es útil la aplicación de factores de crecimiento a las células cultivadas in Vitro? ¿Existe una verdadera integración de estas células transplantadas al tejido receptor? ¿Pueden las células transplantadas recuperar la función del tejido huésped sin producir efectos adversos?

Buscando solucionar estos interrogantes, otras disciplinas que han surgido también a partir del proyecto genoma humano, buscan mejorar las posibilidades de aplicación clínica de esta nueva terapia. La Terapia Génicaes (http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/genica.pdf) una herramienta poderosa para modificar las células madre, con el fin de utilizarlas en el tratamiento de una variedad de enfermedades humanas. De modo similar, la Bioingeniería (http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/bioingenieria.pdf) es utilizada junto con la terapia de células madre, en la neoformación de diferentes tejidos.

Las SC aisladas de hueso o de pulpa dental podrán ser usadas en un futuro, para reparar el hueso craneofacial o regenerar tejido dental,en pacientes con enfermedades degenerativas, traumas, enfermedades infecciosas, síndromes y/o maloclusiones esqueléticas . La investigación de células madre en odontología, está dirigida hacia la regeneración de del órgano dental completo, y hacia la regeneración de tejidos del complejo craneofacial (creación de cóndilos mandibulares, formación de pequeños segmentos de hueso, y creación y transplante de grandes segmentos de hueso mandibular, entre otros).

http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/stem_cells.pdf

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI MEDICO EGRESADO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS-LIMA ATIENDE ENFERMEDADES DEL NIÑO Y ADULTO MAYOR. CONSULTORIO: URB. SAN VICENTE MANAZANA: K, LOTE: 05 TELEF.- 220476 - 9880471

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